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Intemperie: Año

2019: Duración

103 min.

País: España

Dirección: Benito Zambrano

Guion: Pablo Remón, Daniel Remón, Benito Zambrano (Novela: Jesús Carrasco)

Música: Mikel Salas

Fotografía: Pau Esteve Birba

Reparto

Luis TosarLuis CallejoJaime LópezVicente RomeroManolo CaroKandido UrangaMona MartínezMiguel Flor De LimaYoima ValdésMaría Alfonsa RossoAdriano CarvalhoJuanan LumbrerasCarlos Cabra

Sinopsis

Un niño que ha escapado de su pueblo escucha los gritos de los hombres que le buscan. Lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente del infierno del que huye. Ante el acecho de sus perseguidores al servicio del capataz del pueblo, sus pasos se cruzarán con los de un pastor que le ofrece protección y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos.

Crítica:

Empezaré diciendo que me satisface ver como los guionistas encargados de adaptar la exitosa novela de Jesús Carrasco, incluidos entre ellos al propio director, han conseguido plasmar en la adaptación un verosímil  resultado con respecto al texto literario, y Benito Zambrano ha sabido darle vida cinematográfica, recreando la historia en una atmósfera asfixiante de paisajes de una aridez espectacular, que refleja la época de pobreza paupérrima, de hambruna, de sometimiento a unos señores que habían hecho de todo el País (tierras, animales, hombres, mujeres y niños incluidos) su cortijo privado, y el derecho a humillarles, sin coste alguno.

Con una fotografía de tonos cromáticos que realzan esos paisajes abiertos: caminos polvorientos, desérticos, sobrecogedores y que los convierten en, más que unos horizontes que pueden conducir al niño que huye hacia la libertad, en una visión del espacio que oprime y encarcela.  Nadie ni nada tiene demasiada escapatoria de este lugar en estas circunstancias.

En esos paisajes y esos mimbres dramáticos descritos en la sinopsis, Zambrano consigue crear un western intenso, parco en palabras, con prototipos clásicos de personajes buenos, y unos malos -que alguien puede tachar de algo exagerados, a veces- pero reconocibles en la historia reciente de este País.

Zambrano, en esta su cuarta película, logra esa atmosfera asfixiante que atrapa al espectador por su expectante intensidad, por la mezcla de sobria comprensión y humanidad por una parte y, la torva aptitud vengativa e irracional por la otra. Con ello, crea una amalgama de emociones extremas muy propias del género y, hasta cierto punto comprensibles si nos situamos en el tiempo y el espacio que se supone ocurren los hechos. El retrato de la época es sombríamente perfecto, tanto si lo ubicamos en Andalucía como en los campos manchegos de Castilla.

Es de destacar la sutileza y pulcritud en las escenas que aborda el tema de la pederastia, uno de los motivos causa-efecto mas importantes de la historia, manifiestamente latente en el arisco comportamiento del chico y, mostrado tan de soslayo que puede pasar inadvertido durante bastante tramo de la película, aunque al final, unos pocos detalles muestran lo evidente no manifestado como aparente eje central de la historia.

Viendo esta película nos sumergimos en la España que ya nos describía Miguel Delibes en sus narraciones, y por su atmósfera, hasta en el de Camilo Jose Cela a través de su obra más emblemática La familia de Pascual Duarte, pero también lo encontramos  en cintas como La caza (1966)de Carlos Saura y hasta en El espíritu de la colmena(1973) de V. Erice, y, en el terreno del western, alguno crepuscular de los sesenta aunque,  por su desarrollo cercano al final, y la lección moral que nos ofrecían los personajes ha sido inevitable la referencia del film  Los profesionales (1966) de Richard Brooks.

También es de destacar las excelentes caracterizaciones que hacen todos los actores de sus personajes con unas perfectas interpretaciones que bien seguro contarán a la hora de tenerlos en cuenta en los próximos premios Goya.

Como guinda mencionar la buena banda sonora cerrada con una eléctrica y sobrecogedora canción interpretada por Silvia Pérez Cruz, que acaban por poner mas colorido a un paisaje lleno de impactos emocionales.

Pepe Méndez

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