El caso Fritz Bauer

 

Producción:  Alemania

Director: Lars Kraume

Guión: Lars Kraume, Julian Maas

Música: Christoph M.Kaiser, Julian Maas

Fotografía: Jens Harant

Reparto

Burghart KlaußnerRonald ZehrfeldDani LevySebastian BlombergLaura Tonke,Robert AtzornMichael SchenkMatthias WeidenhöferGötz SchubertJörg SchüttaufCornelia GröschelLilith Stangenberg

Sinopsis

En 1957, doce años después de finalizar la II Guerra Mundial (1939-1945) y del fin del Tercer Reich, el Fiscal General Fritz Bauer se comprome a detener a los criminales nazis. El hecho decisivo es la localización del Adolf Eichmann, miembro clave de las SS.

Premios

2015: Festival de Locarno: Premio del Público

2015: Premios del cine Alemán: 9 nominaciones incluyendo película y director

 

Comentario Crítico.

 

Doce años puede no ser nada para borrar la huella de algo tan tremendo como la II Guerra Mundial. En esa época, los alemanes afrontaban dos grandes batallas psicológicas internas: primera; un sentimiento de culpabilidad  por una parte de la población. Segunda; un mutismo proteccionista solidario bastante generalizado entre una gran parte de responsables, culpables de bastantes barbaridades que se cometieron durante el mandato  de Hitler y que no pagaron por culpa alguna. Estos trataron de permanecer en la sombra con el nuevo talante que exigía la situación, pero desempeñando grandes cargos de responsabilidad en la nueva sociedad como si nada hubiese pasado, no les interesaba remover hechos que pusieran al descubierto responsabilidades o culpabilidad alguna en el desastre, así que, como una liga secreta actuaban para que todo siguiera enterrado, y cualquier atisbo de lo contrario se veía obstaculizado por esa especie de liga invisible.

En ese contexto sucede lo que nos cuenta la película de Lars Kraume, “El caso de Fritz Bauer, un judío alemán con el cargo de fiscal general del país, que sabiendo lo que había significado Adolf Eichmann en el exterminio, decide localizarlo allí  donde se encuentre, repatriarlo y que sea juzgado por sus crímenes. La cautela con la que tiene que actuar Fritz Bauer es tal -rodeado de colaboradores y cargos que representan la justicia, pero que están dispuestos a ponerle todas las trabas y obstáculos posibles para que no siga adelante con ese proceso- que siente que puede peligrar su cargo y su honorabilidad por sutiles comentarios de compañeros, deslizando alguna referencia a supuestos hechos en el pasado relacionado con la homosexualidad.

El film está contado meticulosamente con sobriedad, pero sin pausa para aburrirnos, analizando paso a paso, como si fuese una partida de ajedrez que tienes que adivinar las próximos movimientos de tu oponente, y avanzarte a su estrategia sin que intuya los tuyos. Es un guion lleno de intriga y suspense, como las buenas películas de cine negro, que aun sabiendo  como terminó la historia real,  nos hace bucear con interés por la maraña de intrigas y peligros que ha de sortear para lograr su objetivo. A veces la historia nos depara esos enredos y nos muestra que la justicia y  la verdad a veces también están manchadas.

Una muy buena ambientación nos llevan por los escenarios de la postguerra, mezclando personajes  reales de la política alemana de la época con otros de ficción, o al menos, no presentados con sus verdaderos nombres.   También estupendas interpretaciones –aunque contenidas, como mandan los personajes-  hacen revivir con toda credibilidad unos hechos complejos que conviene no olvidar.

Gracias al cine, que nos rescata historias como esta que no son espectaculares cinematográficamente pero son de un gran valor testimonial, contada con mucha seriedad y rigor.

 

Pepe Méndez