Año: 2019

Duración: 210 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Martin Scorsese

Guion: Steven Zaillian (Libro: Charles Brandt)

Música: Seann Sara Sella

Fotografía: Rodrigo Prieto

Reparto

Robert De NiroAl PacinoJoe PesciHarvey KeitelBobby CannavaleAnna PaquinJack HustonRay Romano.

Productora

Netflix / Sikelia Productions / Tribeca Productions. Distribuida por Netflix. Productor: Martin Scorsese

Sinopsis

Frank Sheeran fue un veterano de la Segunda Guerra Mundial, estafador y sicario que trabajó con algunas de las figuras más destacadas del s. XX. ‘El irlandés’ la crónica de uno de los grandes misterios sin resolver del país: la desaparición del legendario sindicalista Jimmy Hoffa; un gran viaje por los turbios entresijos del crimen organizado.


Crítica:

Es una gran película. Sí. Pero llegados al punto donde estamos y, considerando la experiencia de Martin Scorsese; maestría, edad y las obras de gran altura que nos ha ido dejando a lo largo de su cinematografía, creo que, por esta película, “El irlandés” todo el mundo parece haberse puesto de acuerdo benévolamente en rendirle una pleitesía que, (ignoro si es porque intuyen que por su edad tendremos pocas  oportunidades de ver una nueva gran película de él) por este film en concreto, aun con ser grande, a mi me parece excesiva generosidad.  

El irlandés abarca una larga época en la que el sindicato de camioneros logró un gran poder y manejaba considerables cantidades de dinero que controlaba su líder, el gran Jimmy Hoffa, que, parece ser que participaba en negocios con reconocidos capos de la mafia. Esas relaciones fueron la consecuencia de que el 30 de julio de 1975, desapareciera sin dejar rastro en el parking de un prestigioso restaurante de Nueva York y, hasta 1982, no se le declarara oficialmente muerto.

Así que Scorsese se pasea a lo largo de treinta años por esos terrenos oscuros y tenebrosos del poder paralelo que resulta ser la mafia, tan reconocibles en su cine, y que él domina tan bien. La película describe situaciones tensas con una elegancia inusual, imprimiendo en cada secuencia una incertidumbre tensa que sigues con inquietud y suspense hasta el final, sin que te des cuenta que han pasado 3 horas y 20 minutos, y una de las causas de que esto ocurra es la magnífica actuación de los actores Robert de Niro y Al Pacino , pero sobre todos, destaca la gran interpretación de Joe Pesci, que ensombrece a todos los demás.

Al margen del retrato social que hace la época y la relación que hay en esas tramas oscuras, la película se vuelve crepuscular en la última etapa en que los personajes aguantan el tipo entrados en una decadencia física de la que son conscientes y, como seres cobardes, o, como niños temerosos de que algo más grande les castigue, se aferran a las creencias divinas. Como si todo lo que han sido y el dolor que han provocado en sus acciones a lo largo de sus vidas hubiera quedado reducido a humo y quisieran purgarlo en la triste soledad de sus últimos días.

Los puntos débiles en los que me ha chirriado la película ha sido en las caracterizaciones (forzadas y nada creíbles) que hacen los recién mencionados actores de alrededor de setenta años, encarnando a personajes jóvenes de veinticinco/treinta que, pese al recargado maquillaje y los intensos retoques digitales se hace difícil empatizar con ellos, y te deja en la incredulidad un tiempo, al principio, pero que por suerte a medida que avanza el film te arrastra dentro, para no dejarte salir  hasta el final.

Aparte de las historias en relación al submundo de la mafia, creo que Scorsese en esta película hace una gran reflexión sobre la decrepitud, la decadencia y la muerte.

O una rendición de cuentas ante el miedo a la muerte, desde el punto de vista de una persona que se siente acabada. El director los reduce a temerosos y pequeños personajes, seres humanos al fin, aunque hayan sido, o cometido crueldades, parece que se dan cuenta que ahora, serán reducidos a polvo.

Pepe Méndez